La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) rechazó que existan versiones contradictorias sobre la muerte del tigre de bengala “Kenzo”, el felino que escapó de un centro de conservación en el municipio de Tepetlaoxtoc, Estado de México, y murió durante el operativo de recaptura.
A través de un comunicado conjunto con el Ayuntamiento de Tepetlaoxtoc, la dependencia aseguró que toda la información sobre el hallazgo del animal y las acciones realizadas por las brigadas de búsqueda fue compartida entre las autoridades involucradas, por lo que insistió en que “no hubo contradicción ni versiones encontradas en torno a los hechos”.
De acuerdo con la versión oficial, el tigre fue localizado la mañana del 2 de julio en una barranca, luego de permanecer varios días prófugo tras escapar del centro Animal Experience México, un predio privado dedicado al manejo de vida silvestre. Durante el intento de contención, un médico veterinario logró dispararle un dardo sedante; sin embargo, el felino reaccionó de manera agresiva e intentó atacar al especialista.
La Profepa afirmó que, ante el riesgo inminente, un elemento de seguridad utilizó un arma de fuego para detener la agresión y sostuvo que dicha acción salvó la vida del veterinario que participaba en el operativo. El organismo indicó que el ejemplar fue extraído de la barranca con vida y recibió atención médica inmediata, aunque murió durante su traslado, presuntamente debido a una hemorragia interna derivada de las heridas sufridas.
El caso ha generado una fuerte polémica y cuestionamientos sobre los protocolos utilizados durante la captura del felino, así como sobre las condiciones en las que era mantenido en el centro de conservación, que actualmente permanece bajo clausura temporal mientras continúan las investigaciones.
Asimismo, la Profepa y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) señalaron que la responsabilidad del cuidado de “Kenzo” correspondía al predio privado donde se encontraba albergado y no a las autoridades federales.
La muerte de “Kenzo” ha provocado indignación entre ambientalistas y usuarios de redes sociales, quienes han exigido una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias en las que falleció el ejemplar y determinar posibles responsabilidades por su escape y posterior deceso.
