El Paris Saint-Germain se coronó campeón de la UEFA Champions League 2025-26 luego de derrotar al Arsenal en una dramática tanda de penales por 4-3, después de empatar 1-1 en los 120 minutos disputados en el Puskás Arena de Budapest. Con este resultado, el conjunto francés logró defender exitosamente el título europeo conquistado la temporada pasada y se consolidó como una de las nuevas potencias del futbol continental.
La final comenzó de manera inmejorable para el Arsenal. Apenas al minuto 6, Kai Havertz aprovechó una desatención defensiva para adelantar al conjunto inglés y silenciar momentáneamente a la afición parisina. Durante gran parte del encuentro, el equipo dirigido por Mikel Arteta logró contener los intentos ofensivos del PSG gracias a una sólida actuación defensiva.
Sin embargo, el campeón francés reaccionó en la segunda mitad. Al minuto 65, Ousmane Dembélé convirtió un penalti señalado tras una falta sobre Khvicha Kvaratskhelia dentro del área, devolviendo la igualdad al marcador y cambiando el rumbo emocional del encuentro.
Tras el empate, ambos equipos buscaron el gol de la victoria, pero ni en el tiempo reglamentario ni en la prórroga pudieron romper la igualdad. La tensión aumentó en los tiempos extra, donde incluso hubo polémica por una acción reclamada como penal por el Arsenal que no fue concedida por el árbitro alemán Daniel Siebert.
La definición llegó desde los once pasos. En la tanda de penales, el PSG mostró mayor sangre fría. Aunque David Raya detuvo un disparo de Nuno Mendes, los errores de Eberechi Eze y, especialmente, de Gabriel Magalhães terminaron inclinando la balanza a favor de los franceses. Lucas Beraldo anotó el penal definitivo para sellar el 4-3 y desatar la celebración parisina.
Con este triunfo, el equipo dirigido por Luis Enrique consiguió su segunda Champions League consecutiva y se convirtió en el primer club desde el Real Madrid de 2018 en revalidar el título europeo. Además, el técnico español continúa ampliando su impresionante historial en finales internacionales, consolidándose como uno de los entrenadores más exitosos de la actualidad.
Para el Arsenal, la derrota representa un golpe doloroso después de una destacada campaña europea en la que estuvo muy cerca de conquistar la primera Champions League de su historia. A pesar del resultado, el conjunto londinense dejó una imagen competitiva y confirmó que se mantiene entre la élite del futbol europeo.
