Guillermo Héctor Álvarez Cuevas, conocido popularmente como Billy Álvarez, falleció a los 80 años de edad, poniendo fin a una etapa que marcó profundamente la historia de Cruz Azul, de la Cooperativa La Cruz Azul y del futbol mexicano.
Álvarez fue durante más de tres décadas una de las figuras más poderosas e influyentes dentro del balompié nacional. Al frente de la Cooperativa y del club cementero construyó un liderazgo que definió el rumbo de la institución desde finales de los años ochenta, convirtiéndose en un personaje central tanto dentro como fuera de las canchas.
Durante su gestión, Cruz Azul vivió momentos de gloria deportiva con la conquista de títulos nacionales e internacionales, aunque también atravesó largos periodos de frustración que alimentaron la fama de la llamada “cruzazuleada”, una etiqueta que acompañó al equipo durante varios años.
Sin embargo, su trayectoria no estuvo exenta de controversias. En la recta final de su administración enfrentó diversas acusaciones relacionadas con presuntos delitos financieros, entre ellos delincuencia organizada, lavado de dinero y administración fraudulenta. Los señalamientos derivaron en órdenes de aprehensión y en una prolongada búsqueda por parte de las autoridades mexicanas.
Tras permanecer prófugo durante varios años, Billy Álvarez fue detenido en enero de 2025 y desde entonces enfrentaba distintos procesos judiciales bajo custodia federal.
La noticia de su fallecimiento generó reacciones entre aficionados, exjugadores, directivos y personajes del futbol mexicano, quienes reconocieron el impacto que tuvo en una de las instituciones más importantes del país.
Con su muerte concluye un capítulo trascendental en la historia de Cruz Azul. Para algunos será recordado como el dirigente que consolidó una época de éxitos para el club; para otros, como una figura rodeada de polémicas que marcaron el desenlace de una de las administraciones más largas e influyentes en el deporte mexicano.
