Fuerzas militares de Nigeria, con apoyo de inteligencia y coordinación de Estados Unidos, abatieron a Abu-Bilal al-Minuki, considerado uno de los principales líderes del Estado Islámico y una figura clave dentro de las operaciones extremistas en África Occidental.
El operativo se realizó en la región del lago Chad, en el estado de Borno, una de las zonas más afectadas por la violencia de grupos yihadistas en el continente africano.
De acuerdo con autoridades estadounidenses y nigerianas, la misión fue resultado de trabajos de inteligencia y vigilancia desarrollados durante varias semanas para ubicar al líder extremista.
Durante la operación también murieron otros integrantes de alto nivel ligados al Estado Islámico en África Occidental, sin que se reportaran bajas entre las fuerzas aliadas.
Abu-Bilal al-Minuki era señalado como uno de los principales operadores globales del Estado Islámico y presuntamente coordinaba actividades relacionadas con financiamiento, propaganda, fabricación de explosivos y desarrollo tecnológico para el grupo terrorista.
Además, era considerado un enlace estratégico entre células extremistas establecidas en África y otras regiones del mundo.
Las autoridades calificaron la muerte del líder extremista como un golpe importante contra las estructuras del Estado Islámico en África Occidental, donde organizaciones armadas mantienen ataques constantes contra comunidades y fuerzas de seguridad.
La región del lago Chad ha sido escenario de atentados, secuestros y enfrentamientos que durante años han provocado miles de muertes y millones de desplazados.
Refuerzan cooperación entre Nigeria y EU
El operativo también refleja el fortalecimiento de la cooperación militar y de inteligencia entre Nigeria y Estados Unidos en el combate contra organizaciones terroristas en África.
En los últimos meses, Washington incrementó el apoyo estratégico y militar en la región ante el crecimiento de grupos vinculados al Estado Islámico y otras organizaciones extremistas.
Continúan operaciones en la región
Tras la ofensiva, fuerzas de seguridad nigerianas anunciaron nuevos despliegues militares en zonas cercanas para localizar a más integrantes de células extremistas y evitar posibles represalias.
Las autoridades mantienen operativos permanentes en el noreste del país, una de las áreas más golpeadas por la actividad terrorista en África.
