La Organización Mundial de la Salud reforzó el monitoreo internacional tras los casos de hantavirus detectados en un crucero turístico, aunque aseguró que el escenario actual no representa un riesgo de pandemia similar al registrado con el COVID-19.
El organismo confirmó varios contagios relacionados con la embarcación, además de fallecimientos asociados al brote, lo que encendió las alertas sanitarias debido a la identificación de la cepa Andes, considerada la única variante conocida del hantavirus con capacidad de transmisión entre humanos.
Especialistas de la OMS señalaron que, aunque la posibilidad de contagio persona a persona existe en esta cepa, su capacidad de propagación sigue siendo limitada y requiere contacto estrecho y prolongado, por lo que el riesgo para la población general continúa siendo bajo.
Ante la situación, autoridades sanitarias internacionales mantienen tareas de rastreo de contactos, vigilancia epidemiológica y supervisión médica de pasajeros y tripulación vinculados al crucero, que permanece bajo medidas especiales de control sanitario.
La OMS también informó que trabaja en coordinación con expertos sudamericanos con experiencia en brotes previos de hantavirus, especialmente en regiones de Argentina y Chile, donde históricamente se han registrado casos de la cepa Andes.
El hantavirus suele transmitirse por contacto con fluidos de roedores infectados y puede provocar el Síndrome cardiopulmonar por hantavirus, una enfermedad grave que afecta los pulmones y presenta una alta tasa de mortalidad.
Aunque las autoridades no descartan que aparezcan más casos debido al periodo de incubación del virus, insistieron en que la situación permanece contenida y bajo vigilancia internacional.
