Autoridades sanitarias confirmaron el primer caso de gusano barrenador en la Ciudad de México, detectado en un perro de raza dóberman, lo que encendió los protocolos de vigilancia epidemiológica en la capital.
El caso fue identificado en un ejemplar de aproximadamente 12 años que presentaba una herida infectada en la zona de la oreja, donde se detectó la presencia de larvas asociadas a la miasis provocada por el gusano barrenador. El animal fue atendido en la zona sur de la capital, en la alcaldía Tlalpan.
La confirmación fue realizada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, tras el reporte inicial hecho días antes por personal veterinario. Posteriormente, se activaron medidas de control para evitar cualquier posible dispersión del parásito.
El gusano barrenador del ganado es una plaga causada por larvas de mosca que se alimentan de tejido vivo en heridas abiertas, afectando principalmente a animales domésticos y de producción. Aunque los casos en humanos son poco frecuentes, las autoridades mantienen vigilancia por su impacto sanitario.
El hallazgo ha sido considerado un evento aislado hasta el momento, ya que no se han detectado otros casos en la zona. Sin embargo, las autoridades federales y locales mantienen monitoreo activo en la capital y refuerzan acciones preventivas para evitar su propagación.
El caso marca la primera detección confirmada en la Ciudad de México y refuerza la importancia de la atención oportuna de heridas en animales, así como la vigilancia epidemiológica en zonas urbanas.
