La empresa Vizsla Silver confirmó la muerte de nueve de los diez trabajadores que fueron secuestrados a finales de enero en una mina ubicada en Concordia, en un caso que ha generado preocupación por la violencia en zonas mineras del país.
De acuerdo con la compañía, los empleados fueron privados de la libertad mientras laboraban en su proyecto minero en una región considerada de alto riesgo por la presencia de grupos del crimen organizado.
Semanas después del secuestro, autoridades localizaron varios cuerpos en la zona. Tras los trabajos forenses, se logró confirmar la identidad de nueve de las víctimas, mientras que una persona permanece sin ser plenamente identificada o continúa desaparecida.
La empresa expresó sus condolencias a las familias afectadas y aseguró que mantiene colaboración con las autoridades mexicanas para el esclarecimiento de los hechos, además de reiterar su apoyo a los allegados de los trabajadores.
El caso ha puesto nuevamente en evidencia la situación de inseguridad en regiones mineras del noroeste del país, donde organizaciones criminales mantienen disputas por el control territorial y actividades económicas.
Este hecho, que involucra a una empresa extranjera, también ha encendido alertas sobre los riesgos que enfrentan trabajadores del sector en México, especialmente en zonas con alta presencia del crimen organizado.
