El expríncipe británico Andrew Mountbatten-Windsor, hermano del rey Charles III, fue liberado este 19 de febrero de 2026 luego de permanecer cerca de 11 horas bajo custodia policial en el condado de Norfolk, como parte de una investigación relacionada con su presunta conducta durante su etapa como representante comercial del Reino Unido.
La detención fue realizada por la Policía del Valle del Támesis, que lo arrestó bajo sospecha de posible mala conducta en un cargo público, en el marco de indagatorias vinculadas con el caso del financiero estadounidense Jeffrey Epstein, fallecido en 2019 y cuya red de contactos ha sido objeto de múltiples investigaciones internacionales.
Investigación en curso
De acuerdo con reportes oficiales, el exduque de York fue interrogado en una comisaría de Aylsham, en Norfolk, tras lo cual fue puesto en libertad “bajo investigación”, figura legal que implica que continúa siendo parte del proceso sin que se le hayan presentado cargos formales hasta el momento.
Las autoridades también habrían realizado diligencias en propiedades vinculadas al exmiembro de la familia real, mientras analizan documentación y posibles comunicaciones relacionadas con el periodo en que Andrew desempeñó funciones como representante especial de comercio internacional entre 2001 y 2011.
Reacciones y contexto
El caso representa un episodio inusual para la monarquía británica, dado el alto perfil del involucrado. Desde el entorno del Palacio de Buckingham se ha reiterado que el proceso corresponde a las autoridades competentes y que la ley debe seguir su curso.
El príncipe Andrew se retiró de la vida pública en años anteriores tras el escándalo derivado de su relación con Epstein, situación que ya había generado controversia internacional.
Por ahora, la investigación continúa abierta y las autoridades no han determinado si presentarán cargos formales en su contra.
