El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, se pronunció públicamente luego de la polémica generada por un video compartido desde la cuenta del actual mandatario, Donald Trump, en el que él y su esposa, Michelle Obama, eran representados con imágenes consideradas racistas.
El material fue publicado el 5 de febrero en la red social Truth Social y posteriormente eliminado tras una ola de críticas provenientes de distintos sectores políticos y sociales. El video promovía teorías conspirativas relacionadas con las elecciones de 2020 e incluía imágenes que reproducían estereotipos raciales ampliamente condenados.
En una entrevista difundida recientemente, Obama evitó mencionar directamente a Trump, pero criticó el deterioro del discurso público y la falta de límites en el debate político. Señaló que la normalización de contenidos ofensivos en redes sociales refleja una pérdida de “vergüenza” y decoro en ciertos espacios de la vida pública.
El exmandatario también subrayó que, pese a la polarización actual, confía en que la ciudadanía responderá defendiendo valores como el respeto y la dignidad. Sus declaraciones se produjeron días después de que la Casa Blanca calificara el video como un “meme de internet” y asegurara que su publicación fue un error del equipo digital.
El episodio ha reavivado el debate sobre el uso de contenidos raciales en la comunicación política y el papel de las redes sociales en la difusión de mensajes que pueden profundizar la división en Estados Unidos.
