Un hombre armado irrumpió este miércoles 11 de febrero en la escuela Patong Prathan Kiriwat, en la provincia de Songkhla, al sur de Tailandia, donde abrió fuego contra estudiantes y personal educativo y tomó a varias personas como rehenes antes de ser detenido por la policía, informaron autoridades locales citadas por agencias internacionales.
De acuerdo con reportes de AP News y medios locales retomados por Infobae y Yahoo News, el ataque ocurrió alrededor de las 16:45 horas, poco antes de que concluyera la jornada escolar. El presunto agresor, identificado como un joven de 18 años, ingresó armado al plantel y realizó varios disparos dentro de las instalaciones, lo que provocó escenas de pánico entre alumnos y maestros.
Autoridades sanitarias confirmaron que al menos tres personas resultaron heridas durante el incidente. Entre ellas se encuentran una mujer adulta —señalada en algunos reportes como la directora del plantel— y dos estudiantes.
Según la información difundida por Infobae, una estudiante de 14 años sufrió una herida de bala en el abdomen y fue intervenida quirúrgicamente, mientras que la mujer adulta recibió impactos en el torso. Otro alumno resultó lesionado en medio de la confusión.
Hasta el momento, no se han reportado víctimas mortales.
Tras los disparos, el atacante retuvo a varios estudiantes y profesores dentro del edificio. La Policía Real de Tailandia desplegó unidades especiales que rodearon la escuela y establecieron un perímetro de seguridad.
Medios como AP y The Straits Times informaron que, después de la intervención de las fuerzas de seguridad, el sospechoso fue reducido y detenido, y los rehenes liberados sin que se registraran más heridos.
En un comunicado citado por la prensa internacional, autoridades locales confirmaron que la situación fue “controlada” y que se abrió una investigación para esclarecer el móvil del ataque.
Aunque Tailandia no registra con frecuencia ataques armados en escuelas, el país ha enfrentado en los últimos años episodios de violencia con armas de fuego que han generado preocupación pública. El caso ocurre en la provincia de Songkhla, una región del sur que en ocasiones ha sido escenario de hechos violentos.
