El futbolista francés Allan Saint-Maximin dejó de ser jugador del Club América, luego de hacer pública una denuncia por presuntos actos de racismo en contra de sus hijos, situación que influyó directamente en su decisión de abandonar el futbol mexicano.
La salida del atacante fue confirmada por el propio club a través de un mensaje en redes sociales, en el que agradeció su paso por la institución y le deseó éxito en sus próximos proyectos, sin detallar los motivos de la separación.
Un día antes, Saint-Maximin utilizó sus redes sociales para denunciar que sus hijos fueron víctimas de insultos racistas, presuntamente en un entorno escolar en la Ciudad de México. En su mensaje, el jugador subrayó que la seguridad y bienestar de su familia estaban por encima de cualquier compromiso profesional y aseguró que no toleraría ningún tipo de discriminación.
“El problema no es el color de la piel, sino el de la mentalidad”, escribió el futbolista, publicación que generó amplia reacción en redes sociales y abrió el debate sobre el racismo en México, especialmente hacia comunidades extranjeras y afrodescendientes.
Saint-Maximin, de 28 años, llegó al América como uno de los refuerzos más mediáticos del club, procedente del futbol europeo. Aunque mostró destellos de su calidad, su etapa con las Águilas fue breve, sin lograr consolidarse plenamente dentro del proyecto deportivo.
Por su parte, el Club América expresó su rechazo a cualquier forma de discriminación, aunque no dio detalles adicionales sobre el caso. Hasta el momento, autoridades educativas o instancias oficiales no han emitido un posicionamiento público sobre los hechos denunciados.
La salida del jugador representa una baja sensible para el equipo en el actual torneo y deja en evidencia un tema que trasciende lo deportivo, al poner nuevamente sobre la mesa la problemática del racismo y la discriminación en el país.
