El presidente venezolano Nicolás Maduro anunció que las celebraciones navideñas comenzarán este año el 1 de octubre, marcando el cuarto año consecutivo de este polémico adelantamiento. Según el mandatario, esta decisión busca promover la alegría, actividad económica, cultura y unión familiar en medio del contexto político tenso que atraviesa el país.
En su programa “Con Maduro +”, transmitido desde VTV, Maduro afirmó que el adelanto busca “traer alegría” a la población, así como defender “el derecho a la felicidad y a la vida” en momentos de crisis. Esta medida, que ha sido reiterada varios años, se usa como herramienta de cohesión social según sus promotores.
El anuncio llega en un momento de elevada tensión internacional. Estados Unidos ha desplegado buques de guerra en aguas cercanas a Venezuela, incremetó la recompensa por Maduro a USD 50 millones y acusa al régimen de fomentar el narcotráfico. El anuncio de adelantar la Navidad coincide con un aumento de la militarización, movilización nacional y discursos de resistencia ante lo que el gobierno califica como agresión externa.
