Julio César Chávez Jr., hijo del famoso boxeador, fue deportado a México y llevado al Centro Federal de Readaptación Social número 11 en Hermosillo, Sonora. Enfrenta acusaciones de delincuencia organizada y tráfico de armas, tras ser señalado como inmigrante ilegal y presunto integrante del cártel de Sinaloa.
Las autoridades estadounidenses justificaron su deportación por carecer de documentos migratorios y tener vínculos con el crimen organizado. Chávez Jr. había estado en custodia de inmigración en Estados Unidos desde su arresto, y su traslado se realizó bajo estrictas medidas de seguridad.
