En un gesto sin precedentes, la UEFA desplegó una pancarta con el mensaje “Stop Killing Children. Stop Killing Civilians” en español, “Dejen de matar niños. Dejen de matar civiles” sobre el césped del Estadio Friuli en Udine, previo al partido entre el Paris Saint-Germain (PSG) y el Tottenham Hotspur, correspondiente a la Supercopa de Europa 2025.
Aunque el mensaje no mencionó a Israel ni a Palestina de forma explícita, medios interpretaron que se trataba de una condena velada frente al conflicto en Gaza, donde han muerto más de 61,000 civiles desde octubre de 2023.
La participación de dos niños palestinos refugiados Tala, de 12 años, y Mohamed, de 9 en la ceremonia de entrega de medallas junto al presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, amplificó el impacto del mensaje.
UEFA aclaró que su mensaje no tenía carácter político, sino un llamado humanitario. La organización buscó enmarcar el mensaje como una declaración de sentido común, no como alineamiento en el conflicto.
La Federación también remarcó su apoyo a niños afectados por la guerra en Gaza, como parte de su labor en zonas de conflicto mediante su Fundación para la Infancia.
Críticos destacaron la ambigüedad del mensaje y cuestionaron por qué no se mencionaron los orígenes de la violencia. El futbolista Mohamed Salah, por ejemplo, criticó un tributo anterior de la UEFA hacia el futbolista palestino Suleiman al-Obeid, conocido como el “Pelé palestino”, por no explicar cómo y por qué murió.
Desde el ámbito político, figuras del fútbol israelí calificaron el gesto como hipócrita, señalando que la UEFA había ignorado ataques previos a civiles israelíes, como la masacre del 7 de octubre, sin ofrecer ningún mensaje de solidaridad.
