La empresa tecnológica japonesa Toshiba anunció este jueves el recorte de 4.000 puestos de trabajo a través de planes de jubilación anticipada, así como la integración de sus ramas subsidiarias en la matriz, con vistas a reducir gastos.

La empresa, que dejó de cotizar en la Bolsa de Tokio el pasado diciembre al pasar a estar controlada plenamente por capital privado, anunció estas medidas dentro de un plan de reestructuración de sus negocios.

Toshiba cuenta con una plantilla de unos 110.000 empleados, 4.000 de los cuales serán objeto de un plan de jubilación anticipada para mayores de 50 años, según anunció su presidente, Taro Shimada, en una rueda de prensa este jueves.

Traslado de sede

La empresa, que cuenta con sus oficinas principales en el céntrico distrito tokiota de Minato y en Kawasaki (sur de Tokio), planea también trasladar su sede completamente a esta segunda ciudad durante el próximo ejercicio fiscal.

La firma nipona dejó de cotizar en Bolsa tras ser adquirida por un consorcio liderado por el fondo Japan Industrial Partners por unos 2 billones de yenes (11.896 millones de euros).

Pérdidas el año pasado

Toshiba incurrió en unas pérdidas netas de 74.800 millones de yenes (444 millones de euros) en el ejercicio fiscal que concluyó el pasado año, y tras haber logrado un beneficio neto de 126.600 millones de yenes (749 millones de euros) el año precedente.

Fundada en 1875, Toshiba fue en su día una de las mayores corporaciones tecnológicas del mundo. Comenzó como fabricante de electrodomésticos y gradualmente diversificó sus ramas de negocio a áreas como las de la infraestructura o la energía.

La icónica empresa japonesa lleva años inmersa en graves problemas económicos, salpicada por diversos escándalos de contabilidad en décadas previas y grandes pérdidas en su negocio nuclear, que la llevaron a desprenderse de varias de sus ramas más importantes, como las de semiconductores, sensores de imagen u ordenadores.