El líder norcoreano, Kim Jong-un, ha visitado distintas fábricas de armas este fin de semana, informaron este lunes medios estatales, y destacó sus “capacidades técnicas de nivel global” mientras siguen aumentando los indicios de que Pionyang está suministrando grandes cantidades de armamento a Moscú para su uso en Ucrania.

Kim visitó una planta que fabrica rifles de francotirador, uno de los cuales utilizó él mismo para hacer práctica de tiro, y también una fábrica de la que aparentemente salen las lanzaderas motorizadas del nuevo sistema norcoreano de lanzacohetes múltiple con proyectiles de 240 milímetros, según un artículo y varias decenas de fotografías publicadas hoy por la agencia estatal KCNA.

El mariscal norcoreano también condujo personalmente una de las lanzaderas de este sistema, que el régimen testó -por tercera vez este año- el pasado viernes antes de anunciar que lo empezará a desplegar con sus unidades de artillería este mismo año.

Armas como una fuente económica, la apuesta de Kim Jong-un

Durante las visitas a las fábricas el líder norcoreano habló de automatización, de racionalizar y modernizar los procesos de producción y de la importancia de la fabricación en serie y destacó que las plantas armamentísticas norcoreanas poseen ahora “capacidades técnicas de nivel global”.

“El considerable adelanto de nivel global alcanzado en estos días por la industria bélica es el producto de la integridad y vitalidad de la estrategia del Partido para el desarrollo económico de la industria de defensa nacional”, indicó Kim, según KCNA.

Kim “instó a todas las empresas industriales de defensa bajo la Segunda Comisión Económica a emprender una campaña para establecer una cultura de vida y de producción y a continuar estableciendo y mejorando la ejemplar cultura del nuevo siglo para la clase obrera de la industria de municiones”.

La Segunda Comisión Económica es un órgano clave en los programas de desarrollo de armas de destrucción masiva de Corea del Norte y de la que depende una “empresa industrial de defensa nacional” cuya fundación anunció recientemente el régimen.

Los ojos de los analistas están puestos en esta nueva entidad de la industria de defensa en un momento en que Pionyang continúa suministrando a Moscú contenedores de armamento que incluyen artillería y misiles balísticos de corto alcance para que usar en Ucrania, mientras se suceden los indicios de que el brazo armado de Hamás o el régimen de Teherán se han hecho también con armas norcoreanas.