Trump hizo estas afirmaciones durante una entrevista con la cadena Fox News, en la que reaccionó a los comentarios realizados por López Obrador hace una semana en una entrevista con la CBS, donde pidió a Estados Unidos que invierta 20.000 millones de dólares anuales para el desarrollo de Latinoamérica y reducir así la migración.

La radical postura de Trump sobre migración

El magnate rechazó las peticiones de López Obrador y sugirió que, si él estuviera en la Casa Blanca, el mexicano ni siquiera se habría atrevido a hacer esa petición.

“Conmigo nunca me dirían eso”, afirmó Trump, añadiendo: “No le daría ni 10 centavos”.

López Obrador ha estado pedido desde hace años a Estados Unidos que invierta miles de millones de dólares en el desarrollo de países empobrecidos en Latinoamérica y el Caribe, como estrategia para evitar que sus nacionales se vean obligados a migrar al norte.

Mientras tanto, Trump, quien llegó a la Casa Blanca en 2017 con la promesa de construir un muro en la frontera con México, ha adoptado una fuerte retórica antiinmigración en sus mítines de campaña.

Ha llegado a afirmar que los extranjeros “envenenan” la sangre de EE.UU. y ha propuesto planes que van desde deportaciones masivas hasta la construcción de centros gigantes para detener a migrantes indocumentados.

López Obrador confía en abandonar la idea del muro

El presidente de México se mostró convencido en una entrevista con el programa estadounidense ’60 Minutes’, emitida el 24 de marzo pasado, de que Trump no seguirá la construcción de un muro en la frontera sur, de volver a la Casa Blanca, y que además el muro “no funciona” para resolver el actual caos migratorio.

“¡El muro no funciona!”, exclamó el gobernante mexicano, quien cree que Trump no lo levantaría “porque necesita a México”. “Nos entendimos muy bien. Firmamos un acuerdo comercial que ha sido favorable para ambos pueblos. Él lo sabe. Y el presidente Biden también”, señaló en la entrevista con la corresponsal de ’60 Minutes’ Sharyn Alfonsi.

Para López Obrador, la solución a la crisis migratoria en la frontera sur pasa porque Washington se comprometa al envío de 20.000 millones de dólares al año a los países más pobres de Latinoamérica y el Caribe y legalice a millones de inmigrantes irregulares mexicanos respetuosos de la ley radicados en Estados Unidos, entre otras condiciones.