Estas imágenes vulneran derechos de máxima protección que justifican la actuación de los distintos poderes públicos para bloquear el acceso a estas páginas y exigir responsabilidades, ha señalado el CAA.

En el estudio, realizado en febrero, se ha realizado una búsqueda activa en Google de aplicaciones web de ‘deepnude’. O generación de imágenes virtuales de cuerpos desnudos a partir de una imagen de una persona vestida (en esta investigación siempre mujeres). Conservando el rostro que aparece en la foto aportada por el usuario.

Los ‘deepfake’

Algunas de estas aplicaciones también permiten la realización de ‘deepfake’. Es decir, la mezcla virtual de dos imágenes aportadas con el usuario, normalmente un rostro y un cuerpo distinto al que se quiere añadir el rostro.

El informe concluye que ninguna de las páginas webs analizadas cuenta con un sistema fiable de verificación de la mayoría de edad de los usuarios. En concreto, en 13 de las 18 webs analizadas no hay ni siquiera advertencia sobre la edad de uso. Mientras que las cinco restantes muestran una advertencia y el usuario, con una simple pulsación del ratón, debe declarar que es mayor de edad.

Además, se han encontrado algunas aplicaciones que se pueden utilizar directamente de forma gratuita sin necesidad de identificarse. Y en otras ocasiones, para hacer uso de la aplicación, es necesario inscribirse o darse de alta con un correo electrónico.

En ambos casos el número de imágenes que pueden generarse de forma gratuita está limitado, e incluso en algún caso no genera desnudos gratuitos (como ocurre en undress.love o deepnude.cc) sino que genera imágenes con lencería o bikini o desenfocadas.

Imágenes pornográficas desde cero

En algún otro caso se han identificado aplicaciones que disponen de un servicio que utiliza IA para crear imágenes pornográficas desde cero en diferentes estilos. Estas imágenes se generan señalando una serie de parámetros predeterminados o bien haciendo una descripción, utilizando lenguaje natural.

Ninguna de las webs que se han analizado en este estudio está alojada o registrada en territorio español. Toronto y Reikiavik son las ciudades que más se repiten en las búsquedas que se han realizado, pero también hay otras como Kuala Lumpur, Nassau, Arizona o Walnut.

Todas las aplicaciones web analizadas están escritas en inglés. Aunque la mitad de ellas, al detectar la localización del usuario, se traducen automáticamente al español. EFE