Equipos científicos investigaban brotes de coronavirus en granjas de visones en España y Holanda, tratando de determinar cómo se infectaron los animales y si podían contagiar a los humanos.

Entre tanto, las autoridades de los dos países han sacrificado a más de un millón de visones de granjas peleteras como precaución.

El virus, que empezó a infectar a humanos en China a finales del año pasado, procede de un animal, probablemente murciélagos, y después se ha propagado de persona a persona como ya hacían otros coronavirus. Se han reportado contagios de humanos a algunos animales, como gatos, tigres y perros, pero no hay casos documentados de animales que lo hayan contagiado a personas.

Los brotes entre los visones en criaderos de Holanda y España comenzaron probablemente con trabajadores infectados, aunque las autoridades no están seguras. Pero también es “plausible” que los animales contagiaran a su vez a otros trabajadores, según indicaron el gobierno holandés y un investigador. Los científicos estudian si ese fue el caso y cuánta amenaza supondría ese contagio.