Sean Walsh, joven británico, fue diagnosticado dos veces con cáncer; la primera, venció a la enfermedad con quimioterapias; la segunda, optó por terapias alternativas que le costaron la vida.

A los 17 años, Sean Walsh fue diagnosticado con linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer de sangre, pero los médicos les dieron grandes esperanzas de vida si tomaba el tratamiento adecuado, lo cual ocurrió.

Sin embargo, en menos de dos años, Sean y su familia recibieron una noticia devastadora: el cáncer había vuelto.

Esta vez, los médicos informaron al joven que con quimioterpias y tratamiento de células madre tenía un 50 por ciento de posibilidad de superar la enfermedad, pero él optó por rechazar el tratamiento.

En su lugar, decidió tratar el cáncer con terapias alternativas, basándose en teorías de conspiración en torno a la enfermedad de internet. Fue así que, cambió radicalmente su dieta, se volvió vegano, comió muchos alimentos crudos, tomó suplementos y vitaminas.