Este domingo, Donald Trump criticó un muro que sus simpatizantes construyeron en la frontera con México y prometió construir, para finales de 2020, 724 kilómetros nuevos.

A través de Twitter, el presidente estadounidense aseguró que nunca estuvo de acuerdo con el muro que civiles alzaron. Esto después de que ProPublica y The Texas Tribune informaron de que la barrera en el sur del estado de Texas muestra signos de erosión y, si no se repara, podría caerse al río Bravo.

Estaba en desacuerdo con hacer esa pequeña (diminuta) sección del muro. Era un área complicada, con un grupo privado que ha recaudado dinero con anuncios. “Sólo era para hacerme quedar mal, y quizás incluso ni funciona”, tuiteó el presidente de EE.UU.

“We Build the Wall” (Construimos el muro) fue el grupo de simpatizantes que construyó la barrera tras recaudar por Internet 25 millones de dólares. La organización compró los derechos de la tierra que rodea el río Bravo. Y comenzó la construcción del muro en mayo de 2019.