Uno de los más grandes retos que tienen los dirigentes de organizaciones deportivas en el mundo, sin duda es: comenzar o reanudar las temporadas sin público, pero también con muchas medidas sanitarias, puesto que no existe todavía una vacuna contra el Covid-19.

Tal es el caso de la Fórmula Uno, que el 3 de julio da inicio la campaña que tiene ocho carreras ya confirmadas y con fecha en Europa. Pero también está contemplado el Gran Premio de México que se correrá el 1 de noviembre en el Autódromo Hermanos Rodríguez.

Con el fin de organizar los grandes premios, los dos primeros en el Red Bull Ring de Spielberg, que presenta la ventaja de estar relativamente aislado, la Federación Internacional del Automóvil (FIA), la F1 y los equipos elaboraron un protocolo al que cada persona presente en el sitio debe adherirse.

Su elaboración ha sido “meticulosa”, “casi militar”, promete el director deportivo de la F1, Ross Brawn, mientras que el patrón de la escudería Haas, Guenther Steiner, habla de “las mejores medidas posibles”.

Ausencia de espectadores, de invitados.

Todo el mundo debe ser controlado y someterse a pruebas contra el Covid a menos de cuatro días de la llegada al Red Bull Ring y después cada cinco días durante la primera serie de tres carreras en el calendario
las personas deben someterse a un control de temperatura.
Equipos divididos por sectores